Introducción
Si sentís que terminás el día agotada, con una lista interminable de pendientes y la sensación de que hiciste muchas cosas pero no lograste avanzar, hay una razón: el multitasking está destruyendo tu productividad.
Muchos creen que hacer varias cosas al mismo tiempo es la clave para ser más eficientes. Pero la realidad es que dividir tu atención entre múltiples tareas solo te hace más lenta, más propensa a errores y más frustrada al final del día.
En este artículo, te voy a contar por qué el multitasking es el enemigo oculto de tu productividad y qué podés hacer para revertirlo con una estrategia simple y efectiva.
Paso 1: Entendé por qué el multitasking NO funciona
Cuando intentás hacer varias cosas a la vez, tu cerebro no trabaja en paralelo. Lo que hace es cambiar rápidamente de una tarea a otra, perdiendo concentración en el proceso.
El resultado:
❌ Más tiempo para completar cada tarea.
❌ Mayor agotamiento mental.
❌ Más errores por falta de foco.
Si alguna vez sentiste que “trabajaste todo el día” pero no terminaste nada importante, es porque tu atención estuvo fragmentada.
Paso 2: Adoptá el enfoque de “una tarea a la vez”
¿Querés duplicar tu productividad sin trabajar más horas? Cambiá la estrategia: enfocate en una sola tarea a la vez hasta terminarla.
✅ Creá una lista de tareas diaria con un límite de tareas activas (por ejemplo, no más de 5 tareas pendientes a la vez).
✅ Trabajá en bloques de enfoque (puede ser con la técnica Pomodoro: 25 minutos de trabajo, 5 minutos de descanso).
✅ Evitá distracciones: desactivá notificaciones, poné el celular en modo avión o usá una app de bloqueo de redes sociales mientras trabajás.
La diferencia que vas a notar es inmediata: menos estrés, más efectividad y más sensación de logro al final del día.
Paso 3: Implementá métodos de productividad ágiles
En empresas de tecnología y desarrollo, existe un método llamado Scrum, que limita la cantidad de tareas activas y promueve terminar cada una antes de empezar la siguiente.
Podés aplicarlo a tu rutina diaria así:
Dividí tu trabajo en tres listas: pendientes, en curso y finalizadas.
No pases a una nueva tarea hasta haber cerrado la anterior.
Mantené una cantidad máxima de tareas en curso (por ejemplo, 2 o 3 a la vez como máximo).
Cuando empezás a gestionar tu trabajo con este método, dejás de arrastrar pendientes de un día al otro y evitás la sobrecarga mental.
Reflexión final
El multitasking no es un superpoder, es un enemigo silencioso que te hace perder tiempo y energía. La verdadera productividad no se trata de hacer más, sino de hacer mejor.
Si querés profundizar en este tema, escuchá el episodio completo en Spotify donde te cuento cómo cambiar el multitasking por hábitos más efectivos:
Versión en video:
Versión en audio:
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